Una de las grandes facetas que siempre ha hecho a Star Wars destacar por encima de otras franquicias de ficción es su extenso y rico universo. Personalmente, tengo un severo problema y es que suelo pensar demasiado en lo que rodea a la obra per se. De hecho, en muchas ocasiones, tengo curiosidad por saber cómo viven los ciudadanos normales y corrientes todos los eventos que ocurren en la galaxia de Star Wars. Y sí, hay un par de intentos vagos, como en Estrellas perdidas, Catalizador o Tarkin, pero siempre se acaban viendo como meras anécdotas que quedarán para el olvido. Los interludios de «Aftermath»

El caso de Aftermath (Consecuencias en español), allá cuando lo leí se me hizo bastante grato, ya que esta novela te presenta a un padre y un hijo que están en mitad de la gran manifestación de Coruscant el mismo día que la Alianza Rebelde consigue destruir la Estrella de la Muerte sobre la órbita de Endor. Ya sabéis, la que introdujeron en una de estas polémicas remasterizaciones. En el libro, el hijo está preocupado porque, a pesar de haber muerto el Emperador, todo sigue exactamente igual; el padre sabe que la guerra no ha acabado, que todo esto solo acaba de empezar, así que cuando los imperiales entran en acción para despejar a todo el gentío iracundo, le acaba dando una piedra a su hijo y le dice que  “Todo irá bien”, dando así pie al primer capítulo de la novela. Personalmente me parece una declaración de intenciones brutal, y ya no solo porque es algo que vaya a hacer durante el resto de la novela de manera habitual, si no que también te hace entender mejor la situación, aunque me gustaría no entrar en spoilers.

Sin embargo, me encantaría comentar otra cosa. Chuck Wending —autor de la trilogía Aftermath— suele repetirse mucho con los interludios, pero con cada uno de estos nos intenta mostrar una faceta social diferente de la Galaxia. Aunque no toda la arena recae en los malvados imperiales. Chuck es un autor al que no le gustan los blancos o los negros, le encanta profundizar en los matices de la guerra y en lo que repercute socialmente, no quiere mostrarnos héroes o villanos. De hecho, en la propia novela hace varias chanzas sobre esta visión tan clásica del “bueno contra el malo”. En una ocasión, nos muestra a una periodista que va a entrevistar a una ayudante o representante de Mon Mothma, que en ese momento es Canciller de la Nueva República. En este interludio Chuck nos deja ver que, a pesar de que hayan ganados los “buenos”, todo al fin y al cabo se reduce a salvar las apariencias, sonreír y manipular al pueblo. Es breve, sí. Pero lo suficientemente certero como para ser uno de los mejores interludios que tiene la obra.

Espero que los autores del futuro que trabajen para la saga sepan captar este tipo de detalles que hacen este universo mucho más interesante, profundo y realista, porque en ciertos productos puedes notar algo artificial en cómo se plantean las sociedades.

Y ahora, os pregunto a vosotros. ¿Habéis notado algún tipo de cuidado tan práctico en algún producto de la saga? Espero ansioso vuestras respuestas en lo comentarios. ¡Un saludo y que la fuerza os acompañe!

 


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El rincón del mandaloriano: Resol’nare

 

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Ari

Ariel, o también conocido como “Ari”, es un apasionado de Star Wars, el cine y la música Rock. También posee un canal en Youtube dedicado a Star Wars, junto a su pareja, llamado FrikinformeTv.

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